La intervención principal se concentra en la planta principal de esta vivienda.
En un área de 35 m2, existían varios problemas:
- El porche de entrada no se utilizaba. Los clientes querían incorporar ese espacio al proyecto.
- La cocina estaba muy compartimentada, era pequeña y no se aprovechaban las vistas al mar.
- El baño no estaba bien ubicado.
La idea principal fue eliminar el pasillo distribuidor y generar una cocina abierta con dos islas, con una buena ventana al mar, y, crear, a la derecha de la cocina, una zona de usos “cerrados”, como el aseo, la despensa y el lavadero.
Esta zona cerrada tendrá una materialidad muy singular: un emparchado de madera que hace que las puertas se integren en el mismo y que dota de calidez a todo el espacio.
Para separar la zona de baño del resto, se utiliza un panel de vidrio translúcido.
Qué ha supuesto para el cliente este proyecto (cómo ha mejorado su vida):
Los clientes han podido resolver sus dos problemas principales: querían un diseño adaptado a sus necesidades, pero también querían un estudio de arquitectura que pudiera llevar a la realidad el Proyecto de principio a fin (servicio llave en mano- Project Manager), ya que los clientes residían en el extranjero. La comunicación y confianza ha sido clave en el buen resultado que se ha conseguido con la reforma.
Fotos: Cristina Beltrán