Se trata de una vivienda antigua existente de dos plantas. Lo más destacado de la planta baja de la vivienda es que tiene una gran altura y unos techos abovedados de ladrillo muy bonitos.
Tras escuchar a los clientes, se detecta que hay un fallo importante en la distribución de la vivienda: la ubicación del aseo justo en la fachada trasera de la vivienda. Su ubicación impide dos cosas que los clientes desean: hacer un espacio abierto de cocina, comedor y salón, y poder abrir un gran ventanal hacia el patio trasero.
Por tanto, se toma la decisión de cambiar el aseo de sitio, ubicándolo en una pared lateral, cerca de la cocina. Este cambio hace que el nuevo espacio principal cobre un nuevo sentido, con mucha luz.
El protagonista del proyecto son los techos de bóvedas de ladrillo que se quedan vistos. El resto del espacio tendrá colores blancos y cálidos, dando lugar a un espacio muy acogedor y con personalidad.
Qué ha supuesto para el cliente este proyecto (cómo ha mejorado su vida):
Los clientes han podido resolver su principal problema: necesitaban asesoramiento para poder sacar todo el partido posible a su vivienda y ver si era posible hacer técnicamente todos los cambios que deseaban.
También querían ver los renders para ver qué estilo le podía quedar bien a su casa. En su caso, según nos dijeron, les gustaban mucho nuestros proyectos y la verdad que en cuanto se los enseñamos, les encantaron.