Se busca conseguir un piso moderno, con el estilo de minimalismo cálido, con tonos en madera y blanco. La superficie de la vivienda es de 72.35 m2. Para ello, se ubica la zona de cocina-comedor-salón en la zona con mejor vistas al entorno y la mejor luz, todo ello en un espacio abierto y continuo de 38 m2. La cocina tiene todo el protagonismo debido a su dimensión y a su isla. Mediante unas lamas de madera se separa el espacio público del espacio privado. Encontramos primero un vestíbulo y un pasillo distribuidor, desde donde accedemos a dos dormitorios y a un baño. El dormitorio principal contará con vestidor.
Qué ha supuesto para el cliente este proyecto (cómo ha mejorado su vida):
El proyecto ha cumplido con las expectativas del cliente, ya que necesitaba modernizar la vivienda familiar que se encontraba en un estado muy anticuado, y quería tener una nueva distribución que sacara todo el potencial de la vivienda.