Se trata de una casa existente de dos plantas que necesitaba una serie de reformas interiores:
- Mejora de las escaleras de la vivienda, tanto de la entrada, como la subida al altillo. Eran muy oscuras y macizas y se requería unas escaleras ligeras y modernas.
- Transformar el altillo existente en una biblioteca.
- Grandes ventanales hacia las terrazas.
- Hacer una cocina semi-abierta, con separación para poder separarla del espacio de salón-comedor.
Qué ha supuesto para el cliente este proyecto (cómo ha mejorado su vida):
Los clientes buscaban una reforma con estilo propio. Por tanto, nosotros le aportamos un estilo minimalista muy limpio y depurado que fue como un lienzo en blanco donde los clientes luego pudieron decorar y adaptar a su propia personalidad. En muchas partes de la vivienda se puede encontrar un estilo vintage, pero siempre acompañado de unos espacios muy luminosos y agradables.